La creatividad no siempre usa pinceles
Hola, 💜
Hay una frase que escucho muchísimo:
“Yo no soy creativ@.”
Y casi siempre viene acompañada de una explicación tipo:
“No sé dibujar.”
“No diseño bonito.”
“No tengo ojo para esas cosas.”
“No soy de l@s que hacen manualidades.”
“No tengo un feed aesthetic, apenas puedo mantener viva una planta.”
Y claro, si pensamos que la creatividad solo vive en pinceles, acuarelas, logos, branding, cerámica, diseño de interiores o reels perfectamente editados con música francesa de fondo… pues much@s nos quedamos fuera del club.
Pero ¿y si esa definición está demasiado chiquita?
¿Y si sí eres creativ@, solo que nunca le pusiste ese nombre?
Porque la creatividad no siempre se ve como arte.
A veces se ve como resolver una semana complicada con tres pendientes, dos imprevistos y poca energía.
A veces se ve como inventar una cena decente con lo que queda en el refri.
A veces se ve como encontrar una forma distinta de explicarle algo a tu hij@, a tu equipo, a tu pareja o a esa persona que claramente no leyó el mensaje completo.
A veces se ve como hacer rendir el dinero.
Como cambiar una rutina que ya no funciona.
Como encontrar una salida en medio de una situación que parecía cerrada.
Como tener una conversación difícil usando palabras nuevas, menos defensivas, más honestas.
Como mirar tu vida y decir: “esto no está funcionando, pero quizá hay otra forma”.
Eso también es creatividad.
No toda creatividad termina colgada en una pared.
Algunas terminan en una solución.
En una decisión.
En una pregunta mejor.
En una manera distinta de narrarte lo que estás viviendo.
Y esto me parece importante porque muchas personas han aprendido a desconectarse de su creatividad solo porque no encajan en la imagen tradicional de “persona creativa”.
Esa imagen de alguien espontánea, artística, original, con ropa interesante, libreta bonita y una habilidad misteriosa para combinar colores sin entrar en crisis.
Pero la creatividad no es una personalidad.
Es una capacidad.
Y muchas veces aparece precisamente cuando la vida no nos da condiciones perfectas.
Cuando hay que adaptarse.
Cuando hay que empezar de nuevo.
Cuando hay que elegir con información incompleta.
Cuando hay que construir algo con lo que sí hay, no con lo que nos gustaría tener.
La creatividad también vive ahí.
En la persona que reorganiza su vida después de un cambio.
En la que encuentra una nueva forma de trabajar.
En la que convierte una conversación incómoda en una oportunidad de honestidad.
En la que decide contar su historia de otra manera.
En la que deja de repetir “así soy” y empieza a preguntarse: “¿y si también puedo ser distint@?”
Porque reescribir tu historia también es un acto creativo.
No porque inventes una vida perfecta.
Sino porque empiezas a mirar posibilidades donde antes solo veías sentencia.
Antes: “yo no puedo.”
Ahora: “todavía no sé cómo, pero puedo aprender.”
Antes: “siempre me pasa lo mismo.”
Ahora: “quizá estoy repitiendo una historia que ya puedo revisar.”
Antes: “no soy creativ@.”
Ahora: “tal vez mi creatividad se ve diferente.”
Y esa frase cambia mucho.
Porque cuando dejas de medir tu creatividad con reglas ajenas, empiezas a reconocerla en lugares donde ya estaba.
En cómo sostienes.
En cómo resuelves.
En cómo conectas.
En cómo preguntas.
En cómo vuelves a intentar.
Así que hoy quiero invitarte a mirar tu creatividad con otros ojos.
No la busques solo en lo "bonito".
Búscala en lo posible.
En esa parte de ti que encuentra caminos, aunque sean pequeños.
En esa parte que improvisa, adapta, organiza, transforma, acompaña, pregunta, aprende.
En esa parte que, incluso cuando no tiene todas las respuestas, sigue buscando una forma.
Hoy te dejo esta pregunta:
¿Dónde estás usando creatividad en tu vida sin darte crédito por ello?
Tal vez en tu maternidad/paternidad.
Tal vez en tu trabajo.
Tal vez en tus relaciones.
Tal vez en cómo estás reconstruyendo una versión de ti después de un cambio que no estaba en tus planes.
Respóndeme este correo con una palabra, una frase o ese “nunca lo había visto así” que apareció mientras leías.
Porque quizá no necesitas volverte creativ@.
Quizá solo necesitas reconocer las formas en las que ya lo eres.
Con cariño, ideas garabateadasy permiso para crear sin pinceles,
Mon 💜
Tu compañera de camino en esto de reescribir(te)
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